Currículum por profesión: cómo adaptar el tuyo a cada oferta

No hace falta reescribirlo cada vez. Hacen falta veinte minutos y saber qué tres cosas se tocan, porque el resto del documento se queda igual.

Todo el mundo ha oído que el currículum hay que adaptarlo a cada oferta, y casi nadie lo hace, por un motivo razonable: suena a reescribirlo entero cada vez y a nadie le sobra ese tiempo.

No hace falta. Un currículum bien montado tiene una base que no se toca y tres zonas que sí, y ajustarlas cuesta unos veinte minutos. Esta página explica cuáles son.

El documento base

Empieza por tener un documento con todo: todos los empleos con sus fechas, todas las tareas descritas como hechos, toda la formación, todas las herramientas. Ese archivo no se envía nunca; es el almacén del que sales cada vez.

Es más largo de lo que se puede mandar y está bien que lo sea. Con él delante, adaptar es quitar y reordenar, que es rápido, en lugar de recordar y redactar, que no lo es.

Las tres zonas que se ajustan

ZonaQué cambiaCuánto cuesta
El perfil, arribaLas dos o tres frases se reescriben con el vocabulario de esa oferta y con los dos hechos que más encajanCinco minutos
El orden de la experienciaEl empleo o el proyecto más parecido sube o gana líneas; los demás se resumenDiez minutos
El bloque decisivoHerramientas, acreditaciones o cifras: se deja arriba lo que esa oferta pideCinco minutos

Fuera de esas tres zonas, no toques nada. Las fechas, las empresas, los títulos y los hechos son los mismos siempre, porque son verdad.

De dónde salen las palabras

La oferta te da el vocabulario. Léela subrayando:

Un ejemplo de ajuste

La misma persona, dos ofertas distintas, el mismo historial:

Ni un dato inventado. Cambia qué se cuenta primero y con cuánto detalle, y las dos son igual de ciertas.

Lo que no se adapta nunca

Cuándo no merece la pena adaptar

Adaptar rinde cuando la oferta es concreta y te interesa de verdad. No rinde cuando:

Para saber qué es el bloque decisivo en tu oficio está la guía de tu profesión, y para ver qué manda en cada sector, sectores profesionales. La estructura general se decide en modelos de currículum y la conversión de tareas en hechos está en ejemplos de currículum vitae. Cuando lo tengas listo, enviar el currículum por email explica cómo mandarlo. El resto de la sección está en Guías, ejemplos y plantillas.

Preguntas frecuentes

¿De verdad hace falta adaptar el currículum?

Para las ofertas que te importan, sí, y el retorno es alto: veinte minutos que cambian qué lee primero quien selecciona. Para envíos masivos no compensa, y es preferible reconocerlo y reservar el esfuerzo que fingir que se adapta todo y no adaptar nada.

¿Cuántas versiones debería guardar?

Una base con todo, más una por cada familia de puestos a la que optes, normalmente dos o tres. Guárdalas con nombres que distingas dentro de un año y anota en cada una a qué tipo de oferta corresponde.

¿Puedo cambiar el título de mi puesto para que coincida con la oferta?

No el que consta en tu contrato. Lo que sí puedes es poner debajo una línea con la descripción real usando el vocabulario del mercado: «Administrativo (funciones de responsable de compras)». Es honesto y coloca la candidatura en la búsqueda correcta.

¿Y si mi experiencia no encaja casi nada con la oferta?

Entonces la adaptación no salva la candidatura y conviene saberlo antes de invertir la tarde. Si cumples los excluyentes, adapta y envía; si te falta uno que es claramente excluyente, el tiempo rinde más en otra oferta o en conseguir ese requisito.

¿Se nota cuando un currículum está adaptado?

Se nota cuando no lo está, que es lo relevante. Un documento cuyo perfil habla de otro puesto o cuyo primer empleo no tiene relación con la oferta obliga a quien lee a buscar el encaje, y en una pila de cincuenta candidaturas nadie lo busca.