Currículum de hostelería y turismo: un hotel son ocho departamentos

Recepción, pisos, restauración, eventos y mantenimiento contratan por separado y miran cosas distintas. Un currículum de «hostelería» entra en todas las cribas y no destaca en ninguna.

El sector turístico contrata en bloque antes de temporada y por departamento. Quien revisa las candidaturas cubre una plaza concreta —recepción de noche, un office de pisos, el turno de restaurante— y lee buscando encaje, no trayectoria.

Así que el documento tiene que decir, arriba: el departamento, el tipo de establecimiento y los idiomas reales.

Los departamentos y lo que mira cada uno

DepartamentoLo que se evalúa
RecepciónPMS de la cadena, check-in y check-out, idiomas, turnos incluida noche, incidencias
PisosHabitaciones por turno, control de lencería y amenities, ritmo, físico
RestauraciónServicios por turno, buffet o carta, banquetes, protocolo
CocinaPartidas, volumen, colectividad o carta
Eventos y banquetesMontaje, coordinación con cliente, sincronía de servicio
MantenimientoInstalaciones, piscina, climatización, disponibilidad
Animación y guíaGrupos, idiomas, actividades, trato con familias
Reservas y comercialCanales, tarifas, herramienta de gestión

Si has pasado por varios, ponlos todos pero con el de la oferta primero y con detalle; los demás en una línea cada uno.

El establecimiento sitúa la experiencia

En vez deEscribe
«Trabajo en hotel.»«Hotel vacacional de 240 habitaciones en régimen de todo incluido, con cuatro puntos de restauración y ocupación alta de mayo a octubre.»
«Recepción de hotel.»«Recepción de hotel urbano de 90 habitaciones: check-in y check-out, gestión de reservas de última hora y turno de noche en solitario.»
«Restaurante del hotel.»«Restaurante de hotel con buffet de desayuno para unas 300 personas y servicio de cena a la carta.»
«Apartamentos turísticos.»«Gestión operativa de 35 apartamentos turísticos: entradas y salidas, coordinación de limpieza y resolución de incidencias con huéspedes.»

Los datos que sitúan son el número de habitaciones o de plazas, el tipo de hotel —urbano, vacacional, rural, apartamentos— y la estacionalidad.

Los idiomas, con el uso real

Es el filtro principal de este sector y el apartado donde más se exagera. Distingue:

Lo que decide una contratación de temporada

Lo que conviene dejar fuera

El perfil, en tres líneas

Si tu departamento es recepción, la guía específica es el currículum de recepcionista; si es pisos, el currículum de camarera de pisos. Para sala, conviene el currículum de camarero, y para cocina, el currículum de cocinero. El resto de la sección está en currículum en Hostelería, turismo y limpieza.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo hay que enviar el currículum para la temporada?

Entre enero y marzo para la temporada de verano en el hemisferio norte. Las cadenas cierran plantilla con meses de antelación y quien envía en junio compite sólo por las bajas. Para temporada de invierno en zona de montaña, el ciclo se adelanta al final del verano.

¿Cuántas páginas debe tener?

Una. Departamento, establecimiento, idiomas, turnos y fechas caben de sobra, y en selección de temporada se revisan cientos de candidaturas en pocos días.

¿Qué pongo si quiero cambiar de departamento?

El departamento al que optas en el perfil, y debajo la experiencia que sí transfiere, nombrada por lo que comparten: trato con huésped, turnos, ritmo, idiomas. Los cambios de departamento son habituales en hotel y se aceptan bien cuando el candidato explica qué parte ya sabe y qué parte tendría que aprender.

¿Se valora la formación específica en turismo?

Se valora en recepción, reservas y gestión, y bastante menos en pisos, sala o cocina, donde manda la experiencia. Ponla siempre con el centro, pero sin esperar que sustituya a las temporadas completadas, que es lo que de verdad se mira.

¿Cómo escribo la experiencia en apartamentos o en alojamiento particular?

Como operativa de alojamiento, con el número de unidades, las entradas y salidas semanales y lo que resolvías tú. Es experiencia válida y cada vez más buscada; lo que no conviene es describirla en términos vagos de «gestión», porque entonces no se distingue de una recepción sin volumen.